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Cuando estoy de viaje también dedico un tiempo para orar

En mi casa están muy presentes mis creencias y cuando salgo de viaje no las dejo olvidadas en Miami. La palabra de Dios me acompaña hasta el último rincón del mundo. El Señor sigue mis pasos en cualquier parte, entonces… ¿Por qué debería dejar de orar?

Todas las noches en mi hogar nos reunimos, tomamos nuestras manos y pedimos por nosotros, los que amamos y todas las personas que forman parte de nuestras vidas. Nunca me voy a dormir sin leer algún pasaje de mi Biblia para sentirme cerca de Dios, sin embargo, eso no cambia cuando no estoy presente.

Si yo tengo la dicha de conocer y descubrir nuevos lugares es porque Él así lo ha decidido para mí. Sí, soy una afortunada por poder visitar nuevos lugares. No puedo dejar de agradecerle cada día por las oportunidades, trabajos y bendiciones que pone en mi camino.

Me encomiendo

Algo que tengo presente es que gracias a su voluntad nosotros logramos llegar a donde nos encontramos y que también con su bendición lograremos regresar en paz y con seguridad a casa. Cada vez que viajo le ruego porque todo salga bien. Le pido que me proteja y que cuide a mi familia mientras no esté en casa.

Si de algo estoy segura es que mis creencias no están atadas a una ubicación geográfica. Dios no se toma vacaciones en nuestras vidas, por eso yo llevo su palabra a donde vaya. Le comparto mi felicidad y preocupaciones durante mis travesías, le cuento todo lo que me pasa sin ningún temor.

La oración es la mejor arma contra los miedos y dudas. Por eso debemos decirlas con Fe y confianza en que Dios aleja todos los males de nuestras vidas. En cualquier momento que lo necesites, detente y deja que las palabras salgan de tu corazón. Recuerda que Jesús nunca nos juzgará, siempre nos prestará la atención y el apoyo para continuar.

Ir a la iglesia

Yo nunca falto un domingo a la iglesia porque me hace sentir feliz. Pero cuando estoy fuera es más complicado por los compromisos que debo cumplir. Cuando puedo, averiguo cuáles son los más cercanos y los visito. Eso sí, cuando es en lugares de habla hispana es muy sencillo, pero cuando son países con otros idiomas es todo un reto, hahahaha. Por eso en mi teléfono tengo descargada la Biblia y las lecturas semanales para poder seguirlos.

Además la tecnología y la globalización es toda una maravilla. Podemos ver las transmisiones en vivo por canales digitales y acceder a celebraciones pasadas grabadas. ¡Nunca me alejo de Dios ni de su palabra!  Si Él nunca se olvida de mí, no hay excusa válida para olvidarlo.

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