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La vida es más bonita cuando la compartimos con amigos

El que tiene amigos, guarda un tesoro y hoy en su día, no pude dejar de escribirles a los míos. Definitivamente se merecen un post para ellos solos. Son esas personas que han estado en cada paso del camino, en todas las celebraciones y momentos difíciles.

Si vemos la vida como una receta de algún pastel, los amigos serían el azúcar. Son ese ingrediente que no puede faltar, que le da el sabor dulce y hace perfecta cualquier mezcla. Vuelve el camino divertido y nos alegra cuando nos sentimos tristes, hahaha.

A lo largo de nuestra vida, Dios pone personas maravillosas en ella para crear momentos inolvidables. Vivimos aventuras que se convertirán en las historias que después les contaremos a nuestros hijos y nietos (o tal vez no hahaha).

Agradezco cada día por esos amigos verdaderos, que han estado conmigo en las buenas y las malas. Nuestras vidas han cambiado, muchos se han mudado lejos y no los veo muy seguido, pero a pesar de todo, jamás nos hemos alejado.

Mis amigos son…

Mis dos mejores amigas son Desire y Rosiris y han estado conmigo por más de 14 años. Después se sumó mi querido Orlandito, el esposo de Desi, y todos juntos me han apoyado en cada etapa de mi vida. Han estado en los tiempos tristes, de triunfo, en el nacimiento de mis hijos, no hay momento de mi vida en el cual sus caras no estén involucradas hahahaha.

Ellos son el reflejo de la amistad verdadera. Tanto mi padre y mi madre me mostraron el valor de los amigos desde muy pequeña. Hoy puedo mostrarles eso mismo a mis hijos con ese contacto cotidiano que tenemos. Forman parte de mí día a día. Somos tres personas que se encontraron, eligieron y se convirtieron en hermanos por afinidad, lealtad y valores en común.

Tengo tantos recuerdos lindos con ellos. Sin embargo, uno que me marcó fue cuando tuve que mudarme a Puerto Rico porque allá empezó Levántate y que ahora es Un Nuevo Día y se hace en Estados Unidos. Temíamos que la distancia nos separara, pero nos unió más. Ellos se ocuparon de mi mamá y mi abuela como si fueran su propia familia.

Nos reuníamos cada fin de semana que podíamos, ellos venían o yo viajaba. Hablábamos todos los días y cuando regresé a Miami, me esperaron en el aeropuerto con carteles de bienvenida. Fueron tres años de mantener la amistad a distancia y en ese momento, comprendí que seríamos amigos por siempre.

 

Conocidos muchos, amigos pocos

No dejes de dedicarles tiempo, apóyalos, siempre se leal a ellos y celebra sus éxitos como si fueran tuyos. Recuerda que no es sobre la cantidad de tiempo que pasan juntos, sino el valor de lo que comparten. Que ese lazo se mantenga en el tiempo sin romperse a pesar de las dificultades. La amistad no es ser inseparables, sino que nada cambie aun estando separados.

Y sobre todo abrázalos, bésalos y diles lo importante que son para ti. No sabes cuándo será la próxima vez que puedas hacerlo.  ¿De que sirve tenerlo todo, si no podemos compartirlo con las personas que amamos? Yo seguiré creando experiencias con ellos y puedo presumir que tengo los mejores amigos que pudiera haber pedido.

Desi, Rosi y Orly, los quiero con todo mi corazón. Gracias por cada sonrisa, lágrima, baile, celebración, pérdida, silencio y alegría. Sé que siempre contaré con ustedes y ustedes conmigo. Es increíble mirar los años que han pasado, donde estamos ahora y o bendecidos que somos. Juntos cumpliremos con el propósito que nos asignó Dios y celebraremos muchas metas más.

¡Feliz día del amigo!