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Rashel Diaz / Blog  / Sentí miedo cuando noté que habían hackeado mis redes sociales

Sentí miedo cuando noté que habían hackeado mis redes sociales

La semana pasada pasé por algo sumamente estresante. Durante la mañana del lunes me hackearon mis cuentas de Instagram y Twitter. Pensarás que es un problema menor y que es una cuestión exagerada. Pero la realidad, es que es un peligro que nos hace a todos vulnerables. 

Desde hace años, somos dependientes de Internet, tanto así que si no estás presente en él, algunos pueden considerarte como inexistente. Y si te pones a pensar, de cierta forma es válido. Todos, sin falta, vamos a la web cuando queremos conocer de una marca o de una persona.

Ya no nos conformamos con las opiniones de nuestros conocidos, necesitamos hacer una investigación nosotros mismos. Pero ¿hasta que punto debemos llevar nuestra realidad al mundo virtual? ¿Existe en realidad un límite que podamos establecer para protegernos?

La alta exposición

Creo que a partir de que nos conectamos o entramos a una red, abrimos una puerta que después es imposible cerrar. Lo que a mí me pasó, le puede pasar a cualquiera, estoy segura de que fue una elección al azar, pero igualmente en ese momento te preguntas “¿por qué a mí?”

Desde hace semanas me habían llegado correos extraños diciéndome que me iban a bloquear la cuenta por 24 y 48 horas por plagio de contenido. En el momento, sólo decidí presionar el botón que decía “reportar”, porque todo lo que coloco es propio. Ahí cometí el primer error.

Con los días no volvió a llegarme nada más, entre tanto cambié mis claves y di por terminado el problema. El lunes 15 de octubre de 2018, mientras hacíamos el programa en vivo, me llegó el mismo correo.

En el momento que e algo no estaba bien, me llega un correo de Instagram diciéndome que los contactos, mi correo y mi teléfono, a los que tenía referido mi perfil, habían sido cambiados, al igual que mi contraseña. 

Se me revolvió el estómago, me dolió la cabeza, no entendía nada. Revisando para ver si publicaron algo, nos dimos cuenta de que me habían cambiado el user name de mi Twitter y que habían enviado un sólo tweet. Los hackers se comunicaron para pedir “rescate”. 

Qué me pasó

No les puedo explicar el estrés de no saber que podían estar haciendo esas personas en mi cuenta, con mi información personal y sobre todo, con mis contactos. ¿A quién le escribirán? ¿Por qué querrían chantajearme? ¿Publicarán algo fuera de lugar? Pasaron mil cosas por mi cabeza.

En resumidas palabras: me sentí vulnerable. Estamos tan expuestos digitalmente que no sabemos quién nos ve, si tiene buenas o malas intensiones. Mucho menos no sé qué pasa con mis datos después de que los entrego a las redes de forma privada.

Pues los hackers sí escribieron por privado a mis contactos, pero gracias a Dios todos me preguntaron por WhatsApp si era yo y qué había pasado. Me sentí muy apoyada. Corriendo con mi equipo Digital Media y compañeros del canal, logramos recuperar mi perfil de Instagram en pocas horas. Sin embargo, en Twitter no lo hemos logrado.

No es algo menor

Como les pregunté al comienzo, creo que en esta época es necesario mantener cierto grado de privacidad en las redes. Mantengan sus claves seguras, anotadas a la vieja usanza, con la lápiz y papel. No coloquen cosas obvias, aunque esto no nos asegura que estamos a salvo, si se complica la tarea de adivinarla.

Cuando reciban un correo de alguna empresa, revisen la dirección de email. Después de toda la locura, me di cuenta de que los correos para “reportar”, venían de una dirección comercial (era un @gmail.com). En realidad las empresas tienen dominios propios, por ejemplo @instagram.com. Asegúrate de que no sea un engaño y si tienes alguna sospecha, no contestes.

 

Mientras tanto, ¡me alegra seguir por acá con ustedes! Tomé medidas de seguridad para evitar que vuelva a pasar. Pero más allá de transmitirles miedo, quiero recordarles la importancia de mantener nuestra seguridad en este mundo sobre conectado.

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