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Cuando me voy de vacaciones, mis mascotas también

Irme de vacaciones significa dejar demasiadas cosas en orden en la casa, pero la más importante de todas, mi prioridad número uno, son mis dos chiquitos, Ángel y Romeo. Si tú también tienes mascotas, sabrás lo que es tener que dejarlos. Me parte el corazón, porque me encantaría llevarlos, pero eso significaría tenerlos caminando todo el día, sin descansar, y para ellos es un trote muy fuerte, pues no están acostumbrados.

Cada vez que sabemos que la casa estará sola, corro buscando un lugar para dejarlos bien cuidados, en buenas manos, en donde ellos se sientan cómodos y estén bien atendidos.

Con Romeo, el Pomeranian, es más sencillo, porque es muy chiquitito, y todo el mundo me dice que sí, que ellos lo cuidan, pero con el otro caballo no es igual hahaha. La gente le tiene miedo por el tamañote que tiene, pero eso es lo único, porque más tranquilo y bueno no puede ser hahaha.

Por ejemplo, la última vez que salimos de casa por muchos días, que fue para fin de año a Canadá, a Romeo lo cuidaron mis amigos Dessiré y Orlandito, mientras que a Ángel lo debí llevar a un hotel para perros, porque ni loca lo dejaba en casa solito. Aunque alguien fuera todos los días a verlo se iba a sentir muy triste.

También son mi responsabilidad

Y así como cuido a mis hijos y me aseguro de que estén bien, que nos les falte nada, lo hago con mis dos perros. No me pasa por la cabeza irme sin pensar en ellos antes.

Sería feliz llevándomelos a cada lugar al que viajo, pero un detalle importante es que ellos no son ya jóvenes. Tienen seis y siete años, por lo que sacarlos es complicado. Ellos no están acostumbrados a ir con correa a caminar por un parque, sólo están en la casa, salen al patio, juegan, corren al rededor, pero imagínense obligarlos a hacer todo el ejercicio que no han hecho en su vida. Sería también una irresponsabilidad nuestra poner en riesgo su salud.

Porque al final, no es problema de espacio, ni de equipaje, ni nada de eso, es que yo no los puedo tener incómodos, debo pensar primero en sus necesidades, que no son pocas. Deben comer a hora, tomar agua cada tanto tiempo, hacer sus necesidades en los momentos específicos. Los perros también tienen sus horarios establecidos, tal cual unos niños, y yo debo hacer que ellos lo cumplan, es parte de su educación.

Si te vas, no los abandones por favor

Ellos no tienen a más nadie a parte de ti. Con la mano en el corazón, te pido que pienses en todo lo que te he contado. No olvides que no pueden pedir nada, que tú debes encargarte de ellos.

Nadie mereces ser olvidado, menos un ser vivo que tanta alegría le da a tu hogar. Imagínate lo que es para ellos estar contigo un día, sintiéndose seguros, amados, y al otro pensar que los abandonaste, solitos a su suerte. Creo que nada me rompería más el corazón que imaginarme que mis perros pueden pensar que ya no los quiero, que van a regresar a como estaban cuando los rescaté.

Tú eres su mejor y único amigo

Si los puedes llevar contigo de viaje te digo que tienes una bendición inmensa. Disfruta cada experiencia con tu mascota, verlos vivir nuevas primeras veces es hermoso, cuando conocen la playa, o la nieve, cuando pueden recorrer sitios nuevos juntos. Será tu mejor amigo por siempre.

Asegúrate de sacarle todos sus permisos, revisar sus vacunas, hacerle un examen general para saber si está completamente sanito para viajar, llévale de su comida, no sabes si en tu destino la conseguirás, si la que hay le hace daño, o si le gusta o no, mete en tu botiquín sus medicinas si es que necesita y nunca salgas sin un envase con agua sólo para él o ella mamá o papá precavido vale por dos hahaha.

Y si tu caso es como el mío, busca con tiempo de anticipación un buen lugar donde dejarlo. Por su puesto que si alguien se queda en casa no deberás moverlo de ahí, pero sino, pídele el favor a un familiar o a un amigo que sepas que va a ser tan responsable como tú. Si no consigues a nadie, apenas tengas fecha de viaje, visita algún centro de cuidados, un shelter o un hotel en donde lo puedan cuidar.

Hay muchos lugares increíbles en donde los cuidan con mucho cariño hasta que regreses, pero asegúrate de conocer las instalaciones, ver dónde va a dormir, si va a estar cómodo, con cuantos perros va a convivir, los horarios de paseo, juegos, baños, comidas, todo lo que tenga que ver con su bienestar. Asegúrale un tiempo divertido y sobre todo, seguro.

Si tu mascota necesita cuidados especiales, por alguna enfermedad o necesidad, deja por escrito todo al responsable de cuidarlo, sea quien sea. Estipula que se cumplan sus horarios dentro de las posibilidades, que sus medicinas no falten jamás. Y si debe llevar una alimentación especial, prepara las porciones, deja todo lo más organizado posible para que el otro no se confunda y a tu mascota no le falte nada.

Espero que estos consejos te funcionen y quisiera saber qué piensas sobre esto. Yo por mis mascotas hago lo que sea, ¿y tú?

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